4 razones por la que tus planes fracasan
Sánchez Isame, Nicolás

En todo el material existente sobre productividad (libros, cursos, seminarios, blogs, podcasts, etc.) se habla mucho sobre la planificación, y sí, es importante. Sin embargo, de lo que no se habla mucho es de que la mayoría de los planes van a fracasar.

 

 

¿Qué es planificar?

 

Cuando las personas escuchan o leen la palabra «planificar» lo vinculan automáticamente con «predecir», y no, no es lo mismo.

No eres Nostradamus ni ningún profeta ni nada que se le parezca, así que quédate tranquilo que no vas a predecir nada.

Planificar no es predecir el futuro sino reducir la incertidumbre sobre el mismo ¿cómo? Estableciendo de antemano una serie de pasos que hipotéticamente vamos a dar y que, seguramente, vamos a tener que ir corrigiendo por el camino.

Lo que quiero que tengas en claro que, por más hábil que seas a la hora de planificar, tus planes van a fracasar y tendrás que diseñarlos y rediseñarlos una y otra vez. Es normal. A veces, a la vida le importa bastante poco tus planes porque ella tiene mejores planes para ti.

 

 

Las razones de que tus planes fracasen

 

Si bien los planes van a fracasar, he de decirte que el objetivo de los planes no es que fracasen sino que eso es una simple consecuencia; no debes buscar que tus planes fallen sino que debes buscar cometer el mínimo número de errores, aun sabiendo que es probable que te equivoques.

Bien, ahora sí vamos con las 4 razones más comunes por las que tus planes fallan.

 

Razón nº 1: no es realista

Resulta que llevas 20 años sin moverte de tu sofá, pero de buenas a primeras “planeas” hacer la misma rutina de ejercicios de Henry Cavill ¿es en serio?

O resulta que inicias tu canal de YouTube, y tienes un magnifico plan de subir 3 videos, que se hagan virales, que tengan billones de visualizaciones y que te traigan tu primer millón de suscriptores en las primeras tres semanas ¿de verdad te parece realista?

Sé de sobra que los ejemplos que te expuse son muy exagerados, pero no lo son tanto los planes de la mayoría de personas; lo que sucede es que sobrevaloramos lo que podemos hacer en el corto plazo pero menospreciamos lo que podemos realizar en el largo plazo.

En pocas palabras, no somos realistas.

Sé también que cuando estamos diseñando nuestros planes, además de pecar de un exceso de optimismo, se nos genera una falsa sensación de control, como si lo que escribiésemos se fuese a cumplir en tiempo record sin siquiera creer de verdad en ello y, mucho menos, sin poner el trabajo que dicho plan requiere.

Mejor que un gran fracaso es un pequeño éxito.

Se realista. Tú sabes a qué me refiero.

 

Razón nº 2: no es flexible

Como arquitecto que soy, puedo decirte que una estructura demasiado rígida terminará por romperse, de modo que debe tener cierto grado de elasticidad, debe poder amoldarse a los movimientos y fuerzas externas a las que estará sometida. Debe ser flexible.

Con tus planes ocurre lo mismo: si te empeñas en que tu plan ocurra al pie de la letra, lo único que lograrás es frustrarte.

Por supuesto, no quiere decir que no debas diseñar tus planes con la intención de que funcionen lo mejor posible, pero debes saber que es muy probable que – tal como vimos en la razón nº 1 – fallen.

Se flexible y te ahorrarás toneladas de frustración.

 

Razón nº 3: no lo tienes por escrito

¿Piensas que tu plan puede estar en tu cabeza?

Por favor, ni lo sueñes.

Como dijo David Allen en su mítica frase: “la mente es buena para tener ideas pero no para retenerlas”, y un plan no es más que una serie de ideas que, por supuesto, no puedes albergar en tu mente. Tienes que pasarla a un documento, preferiblemente analógico, es decir, en papel.

¿Por qué este punto es importante? Porque cuando escribes tu plan en un papel lo estás clarificando, además de que es una excelente forma de tenerlo siempre a mano y enfocar tu mente en el mismo.

 

Razón nº 4: es demasiado complejo

Recuerdo cuando comencé a diseñar mis primeros planes, tenían prefijos del tipo “1.1.1.” o “3.1.2.1.a”… y créeme ¡no sirve!

En los planes como en la vida, lo simple es lo mejor. Así que, por favor, no te compliques. No pongas objetivos y sub-objetivos y subordinados de los mismos. Simplemente diseña una serie de pasos (cuantos menos mejor) y establece una fecha límite aproximada para cumplirlos.

La vida te irá diciendo si vas bien o mal, tendrás el feedback que te irá guiando por el mejor camino, así que no desesperes y mantén las cosas simples.

No solo que aumentarás las probabilidades de que tus planes funcionen sino que también tendrás mucha más claridad mental, lo que, por supuesto, aumentará aún más dicha probabilidades.

 

 

Conclusión

 

Por más habilidad que tengas, por más empeño que pongas, tus planes fracasarán. No obstante, recuerda que tu objetivo no debe ser que tus planes fracasen sino que este hecho es simplemente la consecuencia del propio acto de planificar.

Mantén las cosas simples y la vida te irá guiando.

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Créditos de imagen: <a href=»https://www.freepik.es/foto-gratis/mensajes-texto-joven-triste-smart-despues-accidente-automovilistico-carretera_25592761.htm#query=accidente&position=4&from_view=search&track=sph»>Imagen de Drazen Zigic</a> en Freepik

 

SOBRE EL AUTOR

Nicolás Sánchez Isame

Nicolás Sánchez Isame

Soy un apasionado de la productividad y el desarrollo personal. Luego de años de estudio y aplicación te comparto todo lo que aprendí sobre esta fascinante área del conocimiento. 

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